Caracterización de las cargas de trabajo, fatiga y trastornos del sueño como factores contribuyentes en el desempeño laboral en profesionales de la salud.
Nathalie Marulanda Paredes. *
Cecilia García Torres. **
Orlando Gracia. M.D.***
Resumen:
En Colombia se ha venido observando un incremento en el número de demandas contra los profesionales de la salud. Una de las posibles situaciones que ha dado lugar al incremento de las reclamaciones, es la fatiga debido a la ausencia de regulación en relación a los horarios y cargas de trabajo para los profesionales de la salud, lo que hace que en muchos casos se labore en exceso, sin que exista control, vigilancia y restricciones, a diferencia de lo que ocurre actualmente en la aviación, actividad con altos estándares de seguridad, en donde el reglamento limita las horas y cargas de trabajo en tripulaciones. La fatiga puede producir síntomas diversos, con amplia variación individual, los cuales van desde lapsus o equivocaciones, mala toma de decisiones, hasta errores y violaciones de protocolos, todos factores contribuyentes en la génesis de eventos adversos en pacientes.
Objetivo: Caracterizar las cargas de trabajo, la fatiga y los trastornos del sueño como posibles factores que contribuyen en el desempeño laboral de los profesionales de la salud.
Materiales y métodos: Se realizó un estudio descriptivo observacional en profesionales de la salud, socios de la Sociedad Colombiana de Anestesiología SCARE a través de su Fondo Especial para el Auxilio Solidario de Demandas FEPASDE. Se obtuvo una muestra
aleatorizada simple en 34.300 socios de todo el país, con un nivel de confi anza del 99.9% y un error de 0.05, obteniéndose un total de 200 encuestados. Se llevó a cabo una encuesta telefónica entre los meses de Noviembre y Diciembre de 2006 y Enero – Febrero de 2007. Se excluyeron para el estudio los profesionales de la salud que laboran en áreas no asistenciales, quienes se encontraban tomando algún tipo de medicamento y mujeres embarazadas.
Resultados: Sin lugar a dudas este estudio constituye un primer análisis de algunos aspectos relacionados con la situación laboral de los profesionales de la salud. Se evidenciaron situaciones en relación a la atención diaria de hasta 70 pacientes, lo que implica que en una jornada de 12 horas se atienden cerca de 6 pacientes hora. Solo el 35% de los profesionales que realizan turnos nocturnos duerme en el periodo inmediatamente posterior a la terminación de su actividad laboral, con tiempos de descanso menores a 8 horas en cerca el 90% de los casos.
Palabras clave: Fatiga, empleo, personal de salud ( término DeCs)
Abstract: In Colombia it has been observed an increase in the number of complaints against health professionals. One of the posible situations that have led to this is fatigue due to the lack of regulation in relation to the hours and workloads for health professionals, which means that in many cases they are working in excess, in the absence of control, surveillance and restrictions, unlike what is happening now in the aviation activity with high safety standards, where regulation limits the hours and workloads on crews. Fatigue can cause various symptoms, with extensive individual variation, which range from lapsus or mistakes, bad decision-making, up to errors and violations of protocols, all contributing factors in the genesis of adverse events in patients.
Objective: To characterize workloads, fatigue and sleep disorders as potential contributing factors in the job performance of health professionals.
Materials and Methods: Adescriptive observational study was conducted in health professionals members of the Colombian Society of Anesthesiology SCARE through it´s Special Fund for the Support of Solidarity Lawsuits FEPASDE. A sample was obtained randomized single 34,300 partners across the country, with a confi dence level of 99.9% and an error of 0.05, for a total of 200 respondents. It conducted a telephone survey between the months of November and December 2006 and January-February 2007. We excluded for the study health professionals who work in not care areas, who were taking some kind of medication and pregnant women.
Results: Undoubtedly this study is a preliminary analysis of some aspects of the employment situation of health professionals. It showed situations in relation to the day care up to 70 patients, which means that in a day of 12 hours is serving nearly 6 patients an hour. Only 35% of the professionals who perform night-shift sleep in the period immediately following the completion of its work, rest times smaller than 8 hours in close to 90% of cases.
Key Words: Fatigue, employment, Health Occupations ( término Mesh)
Introducción
A pesar que el ejercicio de las profesiones del área de la salud, soporta para los pacientes la presentación de riesgos, los cuales en alguna medida son la expresión de la fatiga presente en los profesionales; a la fecha en nuestro país no existe ningún tipo de normatividad que regule en términos de horarios, cargas de trabajo y jornada, esta actividad laboral, tal y como existe en otro tipo de profesiones, como en la aviación. Es así como, en el entorno aeronáutico, estos aspectos - regulación de cargas de trabajo, descansos obligatorios, etc. – han sido el pilar sobre el cual se fundamenta la disminución de la accidentalidad dependiente del factor humano, lo cual ha sido estadísticamente comprobado a nivel mundial.
La fatiga es el deterioro en el rendimiento humano como consecuencia de la existencia de diferentes factores dentro de los que se incluye: pérdida de sueño, alteraciones del ritmo circadiano y sobrecarga de trabajo tanto físico como mental. Los anteriores factores combinados producen un estado que incluye síntomas variables como: aumento de la ansiedad, disminución del tiempo de reacción, disminución de la memoria de corto plazo, bajo rendimiento laboral, disminución de la motivación y alerta, y variabilidad en las diferentes tareas que se ejecutan incluyendo errores de omisión, los cuales conllevan necesariamente a la presentación de eventos adversos. ( 1 )
Por otra parte muchos de los efectos fi siológicos de la fatiga son similares a los de la intoxicación por alcohol, la hipoxia y el golpe de calor. Es así como, el hecho de permanecer 17 horas despierto y trabajando, es equivalente a la presencia de 0,05 % en niveles sanguíneos de alcohol, la vigilia por 24 horas produce síntomas similares a los de una intoxicación por alcohol del 0, 10%. ( 2 )
Efectos de la fatiga y la pérdida de sueño en el cerebro
El sueño tiene un efecto restaurativo para la función cerebral. Las personas que permanecen durante largos períodos en vigilia, presentan una signifi cativa alteración en el procesamiento de la información, mostrando cambios en el EEG (Electro Encéfalo Grama), compatibles con una disminución de la atención focalizada.
Thomas et al, 1993; encontró una fuerte disminución del metabolismo de la glucosa cerebral en pacientes fatigados al realizarles PET (Tomografía por Emisión de Positrones), especialmente en las áreas relacionadas con la concentración, iniciativa, memoria a corto plazo, razonamientocomplejo, toma de decisiones y ejecución de actividades que requieran el cumplimiento de instrucciones secuenciales, como ocurre con los protocolos o guías de manejo de pacientes. ( 3 )
Microsueños
También llamados bloqueos, lapsos, o los popularmente conocidos “cabeceos”, son períodos cortos de sueño, que pueden durar entre varios segundos, hasta 2 a 4 minutos.
Gundel en 1995, demostró a través de EEG que los microsueños ocurren más frecuentemente en personas que están laborando entre las 02+ 00 a.m. y 04 + 00 a.m. En los sujetos fatigados, los microsueños aparecen más frecuentemente, en cualquier momento del día y permanecen durante todo el tiempo que la persona se encuentre en dicho estado, con mayores picos de presentación entre las 02+ 00 a.m. a las 04 + 00 a.m y las 02+ 00 p.m. a las 04 + 00 p.m, períodos llamados WOCL (Window Of Circadian Low) – ventana del bajo ritmo circadiano -, en los cuales el rendimiento se encuentra fi siológicamente en su nivel másbajo. ( 4 )
Fatiga Y Ambiente Aeronáutico.
En la actividad aeronáutica, es el área donde más ha sido estudiado el tema de la fatiga, debido al gran impacto que ésta genera en la producción de accidentes aéreos. Estadísticamente entre un 20 – 30 % de los accidentes e incidentes, tienen un componente importante de fatiga en los tripulantes. En 1994 la NTSB, (National Transportation Safety Board) llegó a la conclusión que en más del 50% de los accidentes ocurridos en el período de 1970 al 90, la tripulación había estado despierta durante más de 12 horas, factor que ocasionó un signifi cativo aumento en los errores de aquella, con la consiguiente mala toma de decisiones. ( 5 )
Factores que se deben tener en cuenta al momento de fi jar los horarios de trabajo
Existen 6 factores a tener en cuenta al momento de fijar horarios de trabajo:
a. Tiempo en la actividad. Todos los autores coinciden (Dinges & Kribbs, 1991; Maher & McPhee, 1994) en que cualquier sujeto realizando la misma actividad inicia con un nivel de rendimiento óptimo el cual va disminuyendo a medida que pasa el tiempo. Se considera en general que cualquier persona en una tarea normal, conocida por ella, presenta un rendimiento adecuado hasta máximo 8 a 10 horas después de haberla iniciado, lo anterior ha sido confi rmado por Mills et al, 1983, en enfermeras y trabajadores de turnos nocturnos. A las 14 horas de despierto, el riesgo de accidente aumenta en 2, 5 veces, es decir, que dicho riesgo es equivalente al que presentan las personas con trastornos del sueño como narcolepsia y apnea del sueño. Esta es la razón por la cual la mayoría de estudios sugieren que desde el momento que el trabajador se dispone a iniciar su actividad laboral, por ejemplo desde el momento que lo recoge el transporte de la empresa; hasta el momento en que retorna a su casa, deben transcurrir máximo 10 horas, de las cuales labore máximo 8.
Sin embargo, fi siológicamente la fatiga empieza a contar desde el momento en que la persona despierta.
b. Tiempo transcurrido desde el momento del despertar. Los tiempos de conteo para establecer fatiga en una persona, empiezan desde el momento de su despertar. La mayoría de autores (NTBS, 1994); Folkard, 1997; Akerstedt & Kecklund; 1989); coinciden en que existe una alta correlación entre la ocurrencia de eventos adversos o accidentes por factor humano, en los cuales dichos sujetos tenían entre 12 y 13 horas de estar despiertos.
c. Tipo de actividad. La fatiga no discrimina de acuerdo con el tipo de actividad que se esté realizando, excepto durante ciertos procedimientos que requieren gran concentración y carga de trabajo, los cuales durante la jornada laboral no son de presentación permanente sino por picos, cuya frecuencia de ocurrencia es directamente proporcional al grado de fatiga que exista. Por ejemplo, el cirujano general que realiza “procedimientos simples” en forma repetitiva, presenta un grado de fatiga menor a aquel que se le presenta una complicación intraoperatoria, la cual dado su carácter inesperado, agota las reservas que el profesional tenía destinadas para ejecutar todos los procedimientos de su jornada laboral.
Por otra parte, existe la fatiga relacionada con el aburrimiento, en la cual la persona que realiza tareas repetitivas casi en forma automática, presenta un nivel de cansancio y bajo rendimiento tal que puede llegar a límites peligrosos.
d. Horas extras o adicionales a la jornada ordinaria. Los investigadores citados anteriormente coinciden en que el riesgo de error se aumenta ante la existencia de períodos de trabajo superiores a 12 horas. Lo anterior es especialmente válido cuando se conjuga esta jornada laboral, con los siguientes factores: Vigilia o interrupción del sueño entre las 10 p.m. y las 6 a.m. Realización de labores entre las 2 a.m. y 4 a.m.
e. Acumulación de tiempo laborado con anterioridad. Debido a la gran variación individual frente a los períodos laborados acumulados y fatiga, no hay estudios representativos que demuestren la correlación entre largos períodos de trabajo y la presencia de fatiga.
Sin embargo la mayoría de regulaciones mundiales para trabajadores en actividades que impliquen riesgo social, por ejemplo la aviación, plantas nucleares, complejos petrolíferos,etc., recomiendan los siguientes límites máximos de tiempo laborable, así: 1000 horas al año. 100 horas al mes. 30 horas a la semana, si se trabaja durante 7 días consecutivos. Necesidad de 8 horas de descanso entre actividad y actividad. Para la realización de actividades laborales de 8 horas o menos, el descanso debe ser de 9; para actividades de 9 horas el descanso es de 10, y para actividades de más de 10 horas es de 11.
f. Factores Ambientales. Según Mholer (1966) existen otros factores contribuyentes para la aparición de fatiga, tales como, la mala ventilación, el ruido, los sitios inadecuados de descanso, falta de insumos necesarios para la operación, defi ciencia en los recursos técnicos y humanos.
Requerimientos normales de sueño.
Hay un consenso general que demuestra que el común de las personas requiere 8 horas de sueño nocturno, con el fi n de mantener unos niveles adecuados de alerta y rendimiento durante su trabajo diurno. Las investigaciones han demostrado fi siológicamente la presencia de bajo rendimiento asociado a un período de sueño inferior a 8 horas, teniendo en cuenta que las primeras 6 horas son de recuperación para lograr un rendimiento normal, y las 2 horas restantes son fundamentales para que el cerebro restituya su capacidad de manejo de situaciones complejas y al mismo tiempo pueda soportar períodos más prolongados de trabajo; así mismo se ha establecido que en términos generales, cualquier persona con débito de sueño requiere de dos noches para una recuperación satisfactoria. Estudios realizados a partir de los años 60’s han demostrado que de esa década hacía la fecha, las personas han ido disminuyendo las horas de sueño nocturno. Es así como en el año 60, del 13 a 15% de los individuos dormían menos de 7 horas; para el año 77, dicho porcentaje aumentó a un
48%. ( 6 ), ( 7 )
El ciclo circadiano y la fatiga.
Un día normal tiene una duración de 24 horas, sin embargo, el reloj biológico de la mayoría de individuos, en promedio es de 25 horas, y esto corresponde a lo que se denomina un ciclo circadiano (20 – 28 horas), ciclo durante el cual a diferentes horas del día de acuerdo con la producción de hormonas y la temperatura corporal, ocurren una serie de cambios fi siológicos, denominados oscilaciones. En la mayoría de animales, el principal estímulo para la sincronización del ciclo es el día y la noche, sin embargo, no ocurre así en los humanos, debido a que muchas de nuestras actividades se realizan hoy en día durante las 24 horas, con iluminación artifi cial.
Existe una gran evidencia, que muestra una disminución notable en el rendimiento humano durante las horas labores nocturnas, comparadas con las diurnas. Las razones son:
o A pesar de la existencia de estímulos externos - iluminación, ruido, estrés - que inducen al individuo a mantenerse despierto para trabajar; el organismo fi siológicamente intenta dormir.
o El tiempo transcurrido desde el despertar, hasta el momento de inicio de las labores en la noche. o Tiempo acumulado en pérdida de sueño en días anteriores.
Investigadores coinciden en que la fase mas riesgosa y con tendencia a cometer más errores con la consiguiente generación de accidentes por parte del individuo, se presenta cuando tiene un largo periodo de vigilia (>de 12 horas), situación que empeora, si la actividad laboral se realiza entre las 2am y 6 a.m. ( 8 ), ( 9 ), ( 10 ) Esta demostrado que las personas que laboran en horas de la noche y duermen durante el día nunca tendrán la misma posibilidad de recuperarse para obtener un rendimiento normal; en promedio los trabajadores nocturnos duermen la mitad del tiempo, es decir 4 horas solamente durante el día con las consecuencias conocidas.
Materiales y métodos
Se realizó un estudio descriptivo observacional en profesionales de la salud socios de la SCARE a través del Fondo Especial para el Auxilio Solidario de Demandas FEPASDE. Se obtuvo una muestra aleatorizada simple en 34.300 socios de todo el país, con un nivel de confi anza del 99.9% y un error de 0.05, obteniéndose un total de 200 encuestados.
Se llevó a cabo una encuesta telefónica entre los mesesde Noviembre y Diciembre de 2006 y Enero – Febrero de 2007. Se excluyeron para el estudio los profesionales de la salud que laboran en áreas no asistenciales, aquellos que se encontraban tomando algún medicamento y mujeres embarazadas.
Resultados
Se analizaron 200 encuestas realizadas a profesionales de la salud de diversas áreas obtenidas de la base de los socios del FEPASDE. Se analizaron los resultados de 158 profesionales médicos, 34 odontólogos, 5 enfermeros, sioterapeutas y un instrumentador quirúrgico.
La principal frecuencia de casos se presentó en el rango de 26 a 30 años, seguida por 41 a 45 años (Gráfi ca 1). En relación al género se presentó una razón entre mujer y hombre de 1:1.4.
De los 158 profesionales médicos (gráfi ca 2), se encontraron 75 especialistas (47.5%) como se observa en la gráfi ca 3. Otras especialidades encontradas fueron: 3 profesionales en pediatría, 2 en neurología y neurocirugía respectivamente, 1 en salud ocupacional, patología, otorrinolaringología, administración y genética.
Se analizaron el número de empleos de los profesionales incluyendo su práctica privada, encontrándose un mínimo de uno en 106 casos y un máximo de 6 en un profesional de odontología - ortodoncista (Tabla 1). En los casos de 4 empleos se observó que esta situación se presentaba en 5 médicos (urólogo, psiquiatra, otorrinolaringólogo, ortopedista y anestesiólogo) y para 5 empleos, se encontró en dos casos un odontólogo - ortodoncista y un médico general.
En relación con el número de días al mes que los profesionales laboran de lunes a sábado, se encontró en un 31% de los casos una frecuencia de 26 días, seguidos por el 27% con 24 días y el 17 % con 20 días. De los 200 profesionales encuestados, 107 refi rieron trabajar adicionalmente los domingos y festivos; de estos, 56 trabajan 2 días, seguidos por 20 que laboran 1 día. En un caso, un médico refi rió trabajar los 4 domingos del mes y un festivo en caso que se presente. Este último profesional respondió tener un solo empleo. (Tabla 2) En relación con el total de horas laboradas en la semana, entre las 6 a.m. y las 6 p.m., se observó un mínimo de 20 horas / semana en un profesional y un máximo de 72 horas / semana en 12 casos. La mayor frecuencia se observóen 42 profesionales que refi rieron trabajar 60 horas / semana, seguidos por 38 profesionales que laboran 48 horas / semana y 22 que laboran 40 horas / semana.
En cuanto a los 102 profesionales que refi rieron laborar entre las 6 p.m. y las 6 a.m., se observó un mínimo de dos horas a la semana en un caso y un máximo de 49 horas / semana en 1 profesional. La mayor frecuencia se observó en 34 profesionales que trabajan 12 horas / semana, seguidos por 25 profesionales que refi rieron trabajar 24 horas / semana en este período de tiempo. (Tabla 3)
En relación al número de pacientes atendidos diariamente por los profesionales encuestados, se encontró un mínimo de 2 con un máximo de 70. La moda fue de 20 pacientes atendidos al día por 32 profesionales y la media fue de 17 pacientes.
Se evaluó si los profesionales realizaban turnos de disponibilidad (a) encontrando en 63 (31,5%) casos una respuesta positiva. Se observó el número de estos turnos al mes que los profesionales realizaban y se encontró un mínimo de 1 turno y un máximo de 20 con una moda de 4 turnos en 13 profesionales. La media fue de 9.
Se indagó sobre la realización de turnos nocturnos al mes (b) encontrando una respuesta positiva en 78 profesionales (39%) y se encontró un mínimo de 1 turno y un máximo de 20 con una moda de 4 turnos / mes en 21 profesionales.
La media fue de 8,5. Posteriormente se preguntó a estos profesionales si dormían en el posturno, siendo positiva la respuesta en 28 casos (35,8%). En este grupo se evaluó cuantas horas dormían obteniéndose un mínimo de 2 y un máximo de 12 horas. (Tabla 4)
Se analizó el tiempo en el que los profesionales habían tomado sus últimas vacaciones encontrándose en 40 casos que no han tomado nunca, en 2 casos hacía cinco años, 2 profesionales hacía cuatro años, 4 hacía 3 años, 21 hacía 2 años, 102 casos hacía 1 año y 29 se encontraban en vacaciones durante la entrevista. Se interrogó si durante el tiempo de vacaciones habían tomado los 15 días hábiles continuos encontrándose en 98 de los casos una respuesta afi rmativa (61,2 %). Igualmente se preguntó si durante el tiempo de vacaciones habían tenido un cese completo de sus actividades laborales incluyendo la consulta particular encontrándose un 83,7% (N=134) con respuesta positiva.
Se interrogó sobre cuantos días descansan al mes estos profesionales encontrándose un mínimo de 1 día en 5 casosy un máximo de 12 en 1. La moda fue de 4 días / mes en 59 casos y la media de días de descanso fue 5,8 días / mes.
Se analizaron las características del sueño en los profesionales encuestados evaluando el tiempo en que lograbanconciliar el sueño.
El 39% concilia el sueño a las 11:00 PM,seguido por un 18,5% a las 10:00 PM. En relación a la hora del despertar, el 37,5% despierta a las 6:00 AM seguido por el 29,5% a las 5:00 A.M. (Tabla 5). Se preguntó a los profesionales si tardaban mas de 30 minutos en conciliar el sueño a lo cual el 24% respondió afirmativamente (N= 48).
En 73 casos se encontró que los profesionales despertaban durante la noche. En este grupo se interrogó sobre lafrecuencia de despertares observándose en 21 casos 1 vez,35 profesionales 2 veces, en 13 casos 3 veces, 3 profesionales 4 oportunidades y en 1 caso 5 veces. En este último caso el profesional tiene un empleo pero realiza 15 turnos nocturnos al mes sin dormir en el posturno.
Se preguntó sobre cómo consideraban la calidad de susueño observándose que la mayoría lo considera bueno 68,5% en 137 casos Se interrogó a los profesionales si realizaban siesta ( ).
En 31 casos respondieron afi rmativamente. A estos profesionales se les preguntó sobre el tiempo para este descanso al día, observándose un mínimo de 10 minutos en 2 casos y un máximo de 60 en 1 caso. La moda fue de 30 minutos en 11 profesionales (Tabla 6). Así mismo, se analizaron los casos según la región en el país, como se observa en la
A la pregunta relativa al tiempo en que los profesionales demoraban en su desplazamiento desde su casa al trabajo y viceversa, se encontró un mínimo de 20 minutos en 5 casos y un máximo de 4 horas en 2. La moda fue de 1 hora en 52 casos y la media de tiempo fue 1.4 horas / día.
Se interrogó a los profesionales si en su sitio de trabajo existía un lugar específico para el descanso. En 80 casos la respuesta fue positiva (40%) mientras que en 120 casos refirieron no tener dicho espacio. Se preguntó a los 80 profesionalessi consideraban adecuado este lugar encontrándose que 53 (66%) de los mismos así lo considera mientras que 27 (33.7%) piensan que es inadecuado. Igualmente se preguntó si utilizaban este lugar durante su jornada laboral, en 37 (46,2%) casos lo utilizan mientras que 43 profesionales (53.7%) no.
Por otra parte se preguntó a los profesionales cómoconsideraban el ambiente físico en sus lugares de trabajo,con respecto al ruido, iluminación, ventilación, ergonomía y protección radiológica, encontrando los resultados que se observan en la tabla 8.
Análisis
• Cerca de la mitad de los profesionales de la salud, manifestaron tener más de un empleo, lo anterior puede generar cuestionamientos en relación con la remuneración que se está recibiendo y los tiempos para hacer efectivos los pagos por concepto de honorarios, entre otras circunstancias, que llevan a que los profesionales se ocupen por más de 8 horas al día durante toda la semana; esto podría relacionarse con la presentación de accidentes teniendo en cuenta que cualquier persona presenta un rendimiento adecuado hasta máximo 8 a 10 horas después de haber iniciado una tarea.
• La resolución 5261 de 1994 que establece el manual de actividades, intervenciones y procedimientos del POS en el sistema general de seguridad social en salud – SGSSS –estipula para efectos de consulta externa, que la atenciónpor medicina general no debe ser menor de veinte minutos. Por lo anterior, resulta llamativo situaciones evidenciadas en este estudio, de atención diaria de hasta 70 pacientes, lo que implica que en una jornada de 12 horas se atienden cerca de 6 pacientes hora, es decir la duración de la atención oscila entre 10 a 12 minutos como máximo por paciente, situación que obviamente se convierte en más grave si la jornada laboral es de menos horas y la actividad no ocurre en consulta externa de medicina general.
Además de lo que esta situación representa en términos de calidad en la asistencia, lo que pone de presente es que la sola presencia de normatividad evidentemente no es en absoluto sufi ciente para que las acciones en salud se ofrezcan en condiciones de racionalidad y seguridad para el paciente. Es decir, en el caso de generación de una norma que regule las cargas y horarios de los trabajadores de la salud, se requiere vigilancia por parte de los organismos competentes, para que su cumplimiento sea obligatorio, sumado a otro tipo de acciones que incluyen la toma de conciencia por parte de los profesionales responsables de establecer las agendas y horarios de trabajo de los profesionales de la salud.
• Cada vez es más frecuente encontrar que la atención de urgencias e incluso la hospitalaria en las instituciones de salud, sea ofrecida por profesionales cuya modalidad de trabajo es bajo la fi gura de disponibilidad. Resulta lógico que esto ocurra de esta manera si se tiene en cuenta solamente el tema costos; sin embargo pareciera que no se contemplaran los riesgos y la serie de acciones inseguras, a los que son sometidos los pacientes por la ausencia de personal presencial y la inoportunidad en la atención, situaciones que ocurren con especial frecuencia en ciudades donde los tiempos de desplazamiento difi cultan aún más el manejo de cualquier contingencia.
• Solo el 35% de los profesionales que realizan turnos nocturnos, duerme en el período inmediatamente posterior a la terminación de su actividad laboral, con tiempos de descanso menores a 8 horas en cerca el 90% de los casos.
Lo anterior implica que estos profesionales llevan una carga de cansancio acumulada – estado crónico de déficit de sueño - que en la mayoría de los casos difícilmente se resuelve, por cuanto el tiempo que debería ser destinado para un descanso adecuado es ocupado para cumplir con otra actividad laboral, para los cuidados del hogar y la familia o para la realización de diligencias personales, lo que ha llevado a que se presenten situaciones preocupantes como las observadas en este estudio en donde algunos profesionales de la salud manifestaron nunca haber disfrutado de un período de vacaciones.
• Sin excepción, todos los profesionales de la salud entrevistados en este estudio, de acuerdo con las horas laboradas al día, semana y mes, los tiempos destinados para descanso y desplazamiento, el número de procedimientos que realizan al día, cuentan con factores generadores de fatiga y por consiguiente de alto riesgo para la presentación de accidentes y eventos adversos.
Conclusiones y recomendaciones
• En la actualidad, un sin número de organizaciones y personas están abordando la temática de la seguridad durante la atención de pacientes y se encuentra que las medidas y políticas en este sentido, básicamente van encaminadas en su mayoría a la estandarización de procedimientos y a la adopción de medidas relacionadas con el cumplimiento de requisitos en términos de infraestructura física y del recurso humano en cuanto a la formación académica del mismo. Sin embargo, poco o nada se habla de la regulación en cuanto a las cargas y horarios laborales del personal de salud, como medida básica y apenas lógica de seguridad tendiente a evitar la presencia de fatiga y por tanto de errores y eventos adversos. (11, 12 La presenciade regulación en este sentido, así como la generación de conciencia a diferentes niveles - profesionales, entes de vigilancia y control, IPS, EPS y sociedad en general -, en relación con los riesgos que implica el ejercicio de la profesión en condiciones de fatiga y ausencia de descanso; sin lugar a dudas generará un entorno de seguridad, que evitaría la presentación de fallas de atención durante la asistencia de pacientes.
• Sin embargo, aunque en buena medida la presencia de normatividad daría solución a la regulación de las cargas laborales, resultaría más efi ciente que las instituciones de salud y los profesionales mismos, aún en ausencia de legislación, fueran concientes de la necesidad de una autorregulación, para evitar situaciones tales como la contratación de profesionales hasta por 72 horas semanales sin incluir los domingos y festivos, la presencia de profesionales en turnos de disponibilidad en un día en dos o más instituciones, la existencia de profesionales ofreciendo asistencia por más de 48 horas seguidas, entre otras situaciones aberrantes que dan lugar a una baja calidad en la atención así como a la ocurrencia de incidentes y accidentes en salud.
• Sin lugar a dudas este estudio constituye un primer análisis de algunos aspectos relacionados con la situación laboral de los profesionales de la salud. Por lo tanto es preciso ampliarlo haciendo una evaluación por profesión e incluso por especialidades, estableciendo la relación entre las características aquí observadas y la presentación de eventos adversos.
A continuación se mencionan algunas recomendaciones e higiene del sueño:
Evite en lo posible:
• Tomar alcohol 3-4 horas antes de acostarse a dormir
• Tomar alimentos copiosos antes de acostarse
• Llevar “trabajo” a la cama
• Realizar ejercicio 2-3 horas antes de acostarse
• Utilizar somníferos u otros medicamentos
Procure:
• Verifi car si toma medicamentos o tenga condiciones médicas que produzcan insomnio
• Consulte a un especialista en sueño, cuando considere que posee trastornos del mismo
• Organice en su habitación un ambiente adecuado para el sueño, como temperatura, mantas, ventilación e iluminación.
• Trate de dormir en lo posible 8 horas durante la noche.
Durante el día puede tomar siesta siempre y cuando ésta sea menor a 30 minutos, ya que un tiempo superior es contraproducente, ocasionando “Inercia del sueño”
• Trate de acostarse y despertar siempre a la misma hora, esto “programa” sus hábitos
• Si a los 30 minutos de acostarse le es imposible conciliar el sueño, levántese y realice una actividad relajante, como lectura, escuchar música, ver TV no violenta, lo cuál puede inducirle nuevamente el sueño.
• Antes de un realizar procedimientos médicos complejos trate de descansar adecuadamente; si no lo hizo, es preferible cancelar dicha actividad.
Algunos comentarios de los socios entrevistados para este estudio:
“La carga laboral es muy pesada; somos tan solo dosmédicos y tenemos que repartir el trabajo del mes entre los dos” “Me parece muy interesante este tipo de estudios, peroaclaro que los resultados de esta encuesta no aplican en mi caso, porque en este momento me siento muy cansado ya que a parte de la carga laboral estoy estudiando. (Me gustaría conocer los resultados de esta encuesta)” “Es bueno que se realicen este tipo de estudios porque sé que muchos colegas tienen condiciones de trabajo muy obsoletas”
Agradecimientos
Doctor Eduardo Baquero M.D.
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